Las pildoras de La otra M

LAS PILDORAS DE LA OTRA M

Hace casi tres años que, voluntariamente, la cuasiestrella de este blog dejó la escritura voluntariamente. air max pas cher

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  • Contaba que su nueva vida sentimental era incompatible con enseñar las porretas por aquí a la primera de cambio en forma de escritura. Pos bien… Nike Air Max 2016 Heren Rood ¿Se podrán creer que aún hay gente que nos pregunta por ella y que insiste en que vuelva? Los hay masoquistas, de verdaddddddd. La cuestión es que no sabemos como darles en el gusto a ustedes que son nuestros lectores, y haciendo caso de sus deseos, hemos practicao las felaciones que ni se imaginan, los chantajes más desorbitados y los peloteos más vergonzosos por que vuelva. Y enresulta que, increíble y alucinantemente, va a volver. asics gel nimbus 17 hombre Peeeeeero, será lo mesmo pero no será lo mesmo. Zapatillas New Balance Online Vuelve La otra M a modo de pildoras, entradas muy pequeñas que contarán sucesos que le han sucedido a ella mesma y en la vida real. adidas scarpe 2017 Tendrán, y seguramente ahí está la novedad, cierto carácter de testimonio social pero a su manera, escogiendo situaciones paradójicas que puedan utilizarse como metáfora pa´l debate…O argo asín… Nike Air Max TN Femme Como fueron casi cinco año hablando de novios, follescas y pollas, el tema ese esta más que agotadísimo y trillao, asín que normal y superafavor de que las cosas fueran por otros derroteros. oakley radar path adidas gazelle donna ¿están preparaos? Pos aquí llega de nuevo…¡¡La otra M!! Y esta vez, pa empezar, lo hacemos no con una, sino con DOS pildoras…A elegir… PILDORA UNO “Los de fuera no sabrán que Mayo es un mes de conciertos en la calle en la capital del Planeta Murciano. En concreto el festival se llama “Tres culturas” y su lema es “Fiesta por la tolerancia”. air jordan 31 Hace unos días, asistía a uno de ellos con unos amigos en la plaza de los Apostoles, en un lateral de la catedral. El concierto de música balcánica estuvo animadísimo y aunque yo estaba tan cansado que sólo daba para mover los pies al ritmo, hubiera bailado como el que más. Por eso, cuando una pareja salió al pasillo a bailar, casi me dio envidia y desde luego, me encantó que la gente se animara de esa manera, pero se ve que a todos no nos pareció igual de bien. Un guardia jurado con gafas y pinta de lerdo, de esos que notas que quisieron ser policías pero no les daba la nota ni por asomo, se acercó para decirles que no bailaran porque molestaban el paso de la gente. Aquí, para que se entienda, hay que hacer tres puntualizaciones; la primera es que el pasillo era muy ancho, del tamaño de una calle, tanto como el grupo de sillas en el que estaba sentado yo.

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  • adidas stan smith hombre La segunda es que la pareja era, para que voy a dar más vueltas, perroflauta; rastas, ropa cosida a mano, sandalias, mucha pulsera de hilo.Y la tercera es que estábamos al final del recinto donde se celebraba el concierto, rodeados de vallas y con sillas de plastico; es decir, en el lado opuesto al escenario. adidas zx Como la pareja no parecía darse por enterada, el guardia jurado empezó a ponerse pesado, pero muy pesado; se xolocaba delante para que no vieran, hacía como que los empujaba, les pedía que se fueran y dejaran de molestar… Pero yo estaba allí y no molestaban; en todo caso, animaban. Viendo el aborto de policía que no le hacían caso, llamó por el walkie a un compañero y entre los dos, empezaron a empujar a la pareja que hasta ese momento habían permanecido bailando y con una sonrisa de oreja a oreja. Eran dos guardias jurados y ni por esas podían con la pareja de perroflautas, así que humillados, desaparecieron. nike blazer Yo me alegré porque el concierto me estaba gustando mucho y no me apetecía presenciar una escena tensa e incómoda. Sin embargo, cual sería mi sorpresa cuando de nuevo vuelven a aparecer los guardias con, atención…¡Cinco policías nacionales!! No me lo podía creer. Entre empujones, malas palabras y amenazas, dieron un ultimatum a los perroperroflautas, y esta vez sí que tuvieron que salir del reciento de sillas. Pero la cosa no quedó ahí. El guardia primero, el que dió la señal de alarma, dijo: ahora os vais a ir de aquí por mis cojones y os quedais sin concierto, y evidentemente, con cinco policías amenazantes, no les quedaba otra. Al irse tomando la calle que nacía de la plaza, escuché al chico gritar ” ¡Y esto era la fiesta de la tolerancia!”. Nike Air Max 2017 Dames Nike Air Max 90 Uomo A mí me cortó tanto el rollo la historia que me fui. Me fui pensando que estoy hasta los cojones de que esto cada vez más parezca un estado policial.” PILDORA DOS Sucedió que tenía que pasar la ITV del coche. Cuando me dirigía allí, el cielo se fue encapotando a una velocidad que daba miedo, porque en cuestión de minutos el día se convirtió en noche cerrada mientras se veían rayos retumbantes aquí y más allá. En las primeras gotas de lluvia, grandes como puños, ya entendí que debía refugiarme en una gasolinera e hice bien; la que se montó recordaba al apocalipsis. new balance 530 homme encap Sólo diez minutos, pero fue tanta el agua que cayó que la carretera, la gasolinera y todo alrededor se convirtieron en un enorme charco. oakley twoface covert Tenía prisa, así que nada más acabar el tormetón, salí de nuevo a la carretera. En el trayecto encontré varios charcos gigantescos, tan grandes que ni veía las ruedas del coche. Y esto lo cuento porque justo al llegar a la ITV, y despues de haber pagado, se me paró el motor. Vamos, otro lugar para que dé más vergüenza que se te rompa el coche, no hay. Encima, parece que media humanidad se había puesto de acuerdo el mismo día para acudir a la revisión del auto y debía haber al menos treinta coches. Jason Pierre-Paul Giants Jerseys Yo dentro, dándole a la llave de contacto, muerto de la vergüenza, y la gente de los coches mirando. Supuse que al pasar por los charcos, algo del motor se habría mojado y era cuestión de dar con la pieza y secar, pero claro, mi conocimiento de la mecánica de coches es la misma que de la gastronomía filipina. New Balance Homme Asics Onitsuka tiger męskie A cada segundo, notaba esas miradas perdonavidas de tíos que sabrían salir de la situación y tú no, porque ni a abrir el capó me acerqué..¿Para qué? De una furgoneta pequeña salió un hombre de unos cincuenta años. air max 2016 De otro coche uno un poco más joven. Al acercarse y preguntarme que pasaba, supe que el señor mayor era magrebí. Pero es que el otro hombre, al preguntarme si quería que me ayudara abriendo el capó, también era magrebí. De treinta coches. Todos los demás mirando. lunette de soleil ray ban hogan outlet Al final de poco me sirvió su ayuda y tuve que llamar a la grúa a que se llevaran el coche, pero ya no me pude quitar la imagen de la cabeza en toda la tarde; treinta coches mirando y los que me ayudan son dos magrebís. 2018 nike air max ” ¿Qué ustedes son nuevos y no saben de qué va La otra M? Pos nusotros se lo ponemos fácil. En el siguiente enlace, hay un link pa descargarse los capítulos completos de sus andanzas mariconiles que se llamó HOMBRES QUE NO SON TÚ. basket adidas zx flux Dramaqueenismo, pollas a punta pala, follescas, romanticismo enfermizo y muncho más. Nike Air Max 90 Pas Cher Pour Homme Ojalá lo pudieramos pasar en un documento guachi pa ebook o listófonos, pero es que el señor 2800 nos prometió que lo haría hace cinco años y aún lo estamos esperando.