Akí la primera parte; LA CHISPA
Aki la segunda parte: LA LLAMA
Akí la tercera parte: LAS BRASAS
Akí la cuarta parte : EL HUMO
FUEGOS ARTIFICIALES ( Y 5)
Lo siguiente ke recuerdo es estar en un descampado, apoyados en el coche ( ¡ Mi coche!), fumando unos porros, compartiendo una litrona. El aire pegajoso y marítimo de la madrugada me hizo volver a la consciencia perdida nosecuantas cervezas después. Habíamos bebido mucho, y èl con su tamaño debía amortiguarlo, todo lo contrario ke me pasaba a mí, ke el alcohol me había hecho el efecto de una bomba de la desmemoria, porke apenas recuerdo nada del bar más allá de una conversación de tanteo y bromas entre las cañas ke volaban rapidísimas. Creo ke, al menos, mantuve la dignidad y el ekilibrio, ke no es poco.
El ambiente era tan húmedo ke parecíamos teletrasportados al Trópico, coronados por la luna hecha de una rodaja de naranja. No cesábamos de sudar, y la camiseta se le pegaba al pecho, escribiendo en lenguaje braille la palabra pezón.
Los dos apoyando la espalda y el culo en el coche, y mientras articulaba las palabras ke luego emitía al aire húmedo y pegajoso, su cuerpo vibraba de un modo ke hacia reverberar la chapa del coche en ondas metálicas, para recibirlas mi cuerpo después.Por eso no prestaba
atención a sus palabras; la sensación del eco de acero de su cuerpo en el mío era
demasiado cautivadora y absorbente. Hubo un instante en ke su brazo
rozó levemente mi brazo; su vello a contramano del mío, haciendo de peine suave y sutil, apenas una milésimas de segundo, ke tuvo el poder de un trallazo de electricidad estática de miles de voltios emocionales.
Su voz…Su voz también era deliciosa, mecagoenlaleche… La entonación chuleta madrileña me pone, no lo puedo evitar, y la suya era grave y de niño, tan tímido, directo y diáfano ke sería imposible no pensar ke el poseedor de esa voz era un buen tipo, y de hecho lo era; todas las características de su voz serían aplicables a su persona. Y allí estaba yo, preguntándome ke sorpresa sería la siguiente., cuando podría atacar, pasar a un plan ke ni recordaba y ke ni sikiera sería capaz de llevar a cabo en mi penoso estado etílico, hasta ke me di cuenta de ke me estaba hablando de…Su novio…
Las manos de niño le temblaban cuando le pasé el porro.
La borrachera se me bajó a los tobillos al ritmo de su confesión.
“ Yo lo dejé todo por él y a veces parece ke le diera igual. Dejé mi ciudad, me fui a Madrid, dejé mi trabajo, mis amigos y mi familia, pero a veces pienso ke no lo valora o me kiere…O al menos no como necesito…Él es una persona muy sexual, y me gusta , pero también me gustaría ke no sólo se acordara de mí para el sexo…Kiero decir…Es incapaz de darme un mínimo de cariño si no es para calentar la cama y si no estoy dispuesto a follar, se moskea…Y yo lo kiero tanto, lo necesito tanto…”
Je.
Ke irónico todo.
Si él supiera….
Nunca dejará de sorprenderme la capacidad ke se tiene en pareja de estar lejos cuando se está tan cerca; la miopía debe ser uno de los efectos del amor. Se kerían con locura y se estaban perdiendo mutuamente. Menudo par de gilipollas.
Es algo asumido por todo el mundo ke nunca apreciamos lo ke tenemos.
“Atravesamos una etapa rara. Encima ahora ha perdido el trabajo y no sé ké hacer para animarlo, siempre está deprimido y yo lo kiero tanto… Estuvo akí hace cosa de una semana, porke este año no hemos podido tomarnos las vacaciones juntos y volvió a Madrid distinto. No sé, como ausente. No me importa ke se acueste con otros, pero creo ke esta vez ha habido algo más y me pilla con pocas fuerzas para solucionarlo.”
Viva! ( Grité yo para mis adentros ) Viva y mil veces viva! Regresar como ausente sólo podía significar una cosa, y era totalmente a mi favor: había dejado huella, había sido algo más. Me sentí grande, me sentí fuerte, me sentí importante y ganador del primer round. Y eso ke todavía no había dado el K.O. , porke el chico se estaba poniendo a tiro de una manera ke no me terminaba de creer, pero precisamente esa vulnerabilidad no escondida hacía de la pieza un trofeo mucho menos valioso y deseado. Entonces ocurrió algo ke me desbarató por completo: se puso a llorar.
Durante unos segundos interminables me kedé observando el recorrido de las lágrimas, hierático y estupefacto, tan blokeado como arrollado por como se estaban sucediendo los acontecimientos. No fue histérico, ni lleno de hipos ni ruidos ; fue un llanto grave, silencioso, de los ke dejan escapar lagrimas grandes como ríos de lava; lentas, ardientes, pesadas.
Conseguí reaccionar y le apreté el hombro, diciéndole vaguedades y terrenos comunes del tipo “ no te preocupes” o , “todo se va a arreglar “, incluso “ seguro ke sólo es una mala racha “, mientras él se tapaba la cara en un gesto de vergüenza púdica, pidiéndome disculpas y repitiendo como una letanía “Es ke no puedo más…Y ya no sé ke hacer…”.
En ese momento, con dos frases oportunamente dichas, hubiese hecho historia de la pareja ke ellos dos formaban. Pero no es ke no kisiera…Es ke no podía.
Se mostraba ( transparentemente) dolido y sincero, niño y hombre, y esa autenticidad me estaba deshaciendo las entrañas congeladas para convertirme en un ser con instinto de protección, deseoso de ser de nuevo receptivo a la ternura. Alguien ke un día fui y del ke ya ni me acordaba.
Una ternura ke me estalló en la cara cuando de improviso me abrazó para derrumbarse, y esta vez sí, llorar desconsoladamente. Parecía con mucha necesidad de hacerlo, y por eso kizás tenía el sonido profundo de lo ke ha sido guardado durante meses, incluso años. El alcohol muchas veces es la llave. El cuerpo le temblaba en un estremecimiento ke se encadenaba con otro estremecimiento y ke por contagio me estremecía a mí.
Juro ke me dejó sin capacidad de reacción, ke hasta subir los brazos para devolverle torpemente el abrazo me costó un esfuerzo de máxima dificultad. Pero no me atreví a apretar; mantenía la distancia con prudencia porke tenía miedo, miedo paralizante, pero no sé si más de él o de mí mismo.
No sabría contar cuantos minutos transcurrieron, pero pesaban como siglos. Él se fue calmando poco a poco y acertó a decir mientras deshacía el abrazo “ Perdona por la escenita…No suelo acostumbrar a hacer esto…”. Le kité importancia y me atreví a echar mano de un par de bromas ke hasta le robaron una sonrisa entrecortada. Seguí bromeando y casi se rió. Por primera vez desde ke nos habíamos conocido y a la vez ke se limpiaba la nariz con la muñeca, me miró a los ojos.
Sabía ke lo iba hacer, lo sabía.
Fue como un recuerdo ke me vino de improviso. Como también recordé ke estaba a punto de besarme, porke los seres humanos somos casi idénticos en nuestros comportamientos, y lo ke él iba a hacer lo habían hecho miles de personas ya. Es como si kedara grabado en nuestros genes y en la memoria colectiva y yo en ese momento lo recordé. Ni sikiera en nuestras vivencias somos únicos o especiales; siempre hubo alguien ke ya vivió lo mismo ke tú. Por eso sabía ke su beso sería lento y dulce, acuoso, con sabor pecaminoso y el deje reconocible de la culpabilidad y la venganza.
El conocimiento íntimo de su lengua tuvo el poder de regresarme a la realidad bruscamente.
Un momento, me dije.
( Su lengua rebuscando en mi boca)
KE SE PARE TODO UN MOMENTO, JODER.
No, no, no, NO.
Si follaba con él me convertiría en lo ke siempre detesté; un marica-tipo sin escrúpulos, un monstruo nacido de lo más oscuro del ambiente, de los ke ya no reciben placer por lo bueno, sino por lo malo, de los ke merodean en las discotecas a las seis de la mañana en busca de la pieza más tierna a despedazar, de los ke ya no tendrán solución posible ni vuelta del
camino. No; no iba a permitir ke el sufrimiento me convirtiese en unmonstruo de cadera blanda afilada y pluma manchada con la sangre de los otros; si lo pierdo todo, al menos ke me keden los principios y una pizca de dignidad.
Cuando tuve su boca en la mía, por fin pude pensar calmadamente, y mientras mi nuevo y mi antiguo yo se disputaban la decisión final, pensé ke no estaba dispuesto a ser un engranaje más de la apisonadora ke, tarde o temprano, a todos nos pasa por encima. Akello no estaba bien, me estaba comportando como un hijodeputa retorcido, no tanto por el posible polvo en sí sino por sus circunstancias, nada atenuantes; los dos habían sido honestos conmigo y eran buenos tipos ¿ Con ké derecho , con ké argumentos me creía justificado? ¿ Ké cojones hacía yo jodiendo nada? ¿ Ke sentido tenía ningún puto plan ke no fuese irme , salir corriendo? ¿ Como se me había ocurrido llegar allí para irle con el cuento?
Era evidente ke ellos se kerían , por lo tanto, no había nada más ke hacer. El amor lo justificaba todo; el resto, son fuegos artificiales… Y por amor, debía hacer un gesto digno de toda akella historia, un gesto de renuncia como la mayor muestra de ke lo ke yo sentía era verdadero y auténtico.
“Oye” le dije para cogerlo de los hombros, separándolo de mí “ tú no estás bien, y si yo me acostara contigo esta noche estaría aprovechándome de la situación. Me da rabia este atake de bondad y de principios, porke tienes un polvazo , pero me gusta ke me elijan por mí mismo, no de carambola…¿ Me comprendes?”
Me miraba con los ojos en blanco; no estaría muy acostumbrado a los rechazos y akella declaración mía nos dejaba a ambos en una situación cuando menos incómoda.
“¿ Sabes? No soy kien para dar consejos, y no os conozco casi de nada, pero creo ke deberías llamar a tu novio mañana mismo y hablar con él. Es evidente ke lo kieres, y posiblemente él también te kiera , pero no todo el mundo es capaz de demostrarlo de la misma manera. Te aseguro ke alguien ke kiere follar contigo a todas horas es alguien ke te ama…Ya me gustaría …No sabes lo ke es ke pasen meses y nadie tenga necesidad de ti….”
Encendí un cigarro para marcar aún más las distancias y hacerlas irrenunciables. No sé si lo entendió o es ke le había molestado, pero sé ke soné muy convincente, y después del sermón, sólo me contestó con un “Llévame a casa ”, seco, sin espera de respuesta.
Eso hice. Puse música y ni una palabra salió de nuestras bocas en el trayecto. Puede ke no tuviera excusa, pero al menos ya no me sentía tan mierda, y si él hubiera sabido, me lo habría agradecido, pero no, no podía decirle nada. Mejor todo así. El mal menor era ke se despidiera con un portazo.
Pero no lo dio, sólo dijo:
“Gracias por todo…Y perdona… Seguramente tienes razón y esta noche he hecho el ridículo…Ha debido de ser el alcohol. ”
El alcohol siempre es una buena excusa y todo el mundo lo sabe.
En el coche volví aliviado pero con la insatisfacción atroz de sentir ke la historia no tenía una conclusión, como un libro al ke alguien arrancó las últimas páginas, como una peli cercenada de fotogramas. Por eso siempre preferiré la literatura antes ke la vida: en lo escrito, las cosas tienen orden, sentido, llevan a algún sitio; en la vida, no.
Aunke lo escrito sea artificial o mentira.
Llegué a casa casi amaneciendo, agotado de tanto devenir emocional, preso del insomnio. Estaba superado por los acontecimientos, nervioso por lo ocurrido, y se me ocurrió ordenar la habitación en vez de dar vueltas en la cama. Zapatos a su sitio, periódicos atrasados a la basura…En un rincón todavía estaba la mochila ke me había llevado a la playa; saké la esterilla, la toalla, el protector. En el fondo de la mochila, un papel doblado ke desdoblé por si era algo importante. En bolígrafo apresurado , unas palabras escritas con una letra ke no era mía:
¿Sabes? El otro día en el sendero debería haberte dado la mano. Ahora me arrepiento de no haberlo hecho.
Nunca olvidaré estos días ni me olvidaré de ti.
Gracias
Kizás esa nota pueda considerarse un fin y decir eso fue todo.
Pero en realidad, no.
Cuando presencio un castillo de fuegos artificiales me acuerdo, estremeciéndome, de su cuello estrechado entre mis manos ( y este verano he presenciado muchos…fuegos artificiales ) y sé ke ya , siempre , cuando vea la pólvora luminosa explotar, me volveré a acordar de él y de tres días maravillosos de Agosto donde los astros y el tiempo se detuvieron por nosotros. Y cada vez ke vuelva a las playas ke nos vieron juntos, me acordaré de él , reviviendo las escenas como si fueran ajenas a mí por estar ya escritas. Aún así, deseo con todas mis fuerzas sinceras ke ellos dos puedan ser felices; un poco, moderadamente, pero felices.
Y efectivamente, como suponía, nadie consigue estar a la altura. En la línea ke describe mi vida, él sería apenas un punto, y sin embargo, brilló con tanta intensidad ke aún estoy cegado. Me jode guardar esta especie de luto, comportarme como un siervo deseoso de humillación, pero el amour fou tiene sus reglas y yo acepté jugar; ahora es cuando me toca pagar la apuesta y lo jugado. Es injusto ke me remueva más ke otros hombres con los ke conviví pero yo, al menos, no se orientar mis emociones, hacerlas justas y ecuánimes; si fuera así, no serían emociones…Serían pensamientos escritos en un papel…
Como ahora.
Con esta historia he perdido el único lenguaje del ke me sentía dueño y experto, y meses después, aún no lo he recuperado, y eso sí ke me deja triste durante horas, porke ni a los pekeños placeres del sexo esporádico parece ke tenga derecho ya. Tengo la impresión de ke el sexo nunca volverá a ser igual y de ke yo me kedaré mudo el resto de mi vida. Al final, las excursiones del viaje , por muy bonitas ke sean, nunca compensan.
O sí.
Porke se aprende. Y eso le da un sentido a la existencia, el convencimiento de ke ha merecido la pena acumular experiencias, llenar las hojas del libro ke vamos escribiendo cada día vivido. Sin necesidad de escribir.
Como siempre, me keda atar palabras para fotografiar con la memoria. Una vez escritas las emociones, casi me siento un poco Dios, y soy capaz de mirar a los personajes con la distancia adecuada, incluso aplicándoles una pátina de humor, pero sólo después de estar escrito. Ahora las palabras son más controlables y los personajes ( incluso yo) más entendibles. Ahora miro su foto, buceo en sus ojos-miel de la imagen kieta y me alegro de haber conocido el mejor y más verdadero sabor del verano y aceptarlo como bueno, como un privilegio ke casi me hace un iluminado ke debe contar su revelación. Ahora me siento orgulloso de haber sido elegido por el amour fou para ser su profeta. La vida se ha hecho literatura y todo tiene sentido.
Y ahora, por fin, acepto ke nada hay más artificial ke vivir .
Todo el mundo debería saberlo.
FIN