EL HUMO

Akí la primera parte; LA CHISPA
Aki la segunda parte: LA LLAMA
Akí la tercer parte: LAS BRASAS


FUEGOS ARTIFICIALES 4

En ningún momento me plantee lo disparatado del asunto y de hecho lo encontraba totalmente coherente; si akel era un amor tan violentamente visceral, tan sísmico y maldito, tenía su lógica tal arrebato de posesión, asumiendo y contando con ke la aventura podía salir mal, pero de eso se trataba: de ensuciar el impoluto lienzo ke me habían dejado y ke en su blancor me trasmitía ke nada refulgiría igual.
Lo comprobé a los tres días, cuando kedé con un tío de los ke siempre me ponen a cien, de los amantes fijos porke se lo han ganado. En realidad no buscaba un polvo; buscaba un exorcismo. Urgente.
Sin embargo, en la cama, me vi soñando con unos ojos abiertos, preguntándome ¿ Ké coño hago yo akí?
Ha sido uno de los polvos más tristes ke he echao en mi vida.
Maldita sea.
Maldita sea.
No se las veces ke me lo repetí esa noche.
Akel fuego podía ser artificial, mentiroso, pero me estaba consumiendo vivo.
Me habían convertido en un esclavo y tenía ke romper las cadenas de algún modo y, miratúpordonde, sólo se me ocurría uno. Tiene la cosa cojones, porke siempre he sido un puto desastre para organizar mi vida, y sin embargo, saké una faceta meticulosa y concienzuda esos días ke me pilló totalmente de improviso; nunca se conoce uno lo suficiente. Está claro. Todo el mundo lo sabe.

Pedí varias tardes libres en el trabajo para poder realizar un seguimiento perfecto. Me hice un planning de horas y sitios, haciendo cálculos de los trayectos y del tiempo ke permanecería en el coche, a pocos metros de distancia de la calle donde sabía estaba la casa familiar de veraneo en akel pueblo de mala muerte estival. Si me llevaba un sándwich y no comía…Si me llevaba una almohada y dormía en el coche….Cualkier sacrificio sabía a poco si el plan daba resultado, y estaba tan convencido, parecía tan fácil y necesario para acabar con la maldición del amour fou….Tan mitificado….Tan cinematográfico…¡ Su puta madre!

Las primeras cuatro horas del primer día ke pasé agazapado en el coche no hubo suerte, ni una pista; niños, familias, parejas, mucho pensionista…Sin embargo, nadie ke encajara con la descripción ke yo tenía hecha en la imaginación. Mi desvarío no llegaba al punto de vencer a la timidez salvaje ke me sale en momentos comprometidos, así ke fue una vigilancia pasiva; nada de bajarme del vehículo y preguntar por ese nombre tan raro y poco común.

Como el segundo día se repitió la historia, buské una excusa ( burda y poco construida) para escaparme del curro por la mañana en el tercer día. Había contado ke tenía a un familiar ingresado con serios problemas mentales y debía acudir siempre ke me llamaran, pero noté en las caras ke no me creían. Más bien debían pensar ke el ke tenía serios problemas mentales era yo, de lo nervioso y distraído ke me encontraban.

Y al pueblo costero de turismo familiar de mala muerte conducía yo con la fe de los iluminados, de los ke han visto lo imposible, de los ke lo tienen todo perdido y no tienen nada ke perder. Sin embargo, la fe lo único ke da es fuerzas; ni suerte ni razón, y la mañana del tercer día, con un calor inhumano pese a estar bajo los brazos del aire acondicionado del auto, tampoco lo encontré. Mi método de vigilancia aleatoria no daba resultado, pero a esas alturas del año no podía pedirme uno o varios días libres ( si kería conservar mi puesto de trabajo, claro) así ke no había otra ke hacerse a la idea de ke, si no estaba un día entero, lo tenía complicado. Pensé en abandonar la tarea de puro aburrimiento, porke además no podía esperar algo bueno de mi suerte habitual; llamarla pésima es kedarse corto.

Antes, un último intento, el definitivo, agarrándome a un razonamiento ardiente, porke , estando ya el fin de semana cerca, no sería raro encontrarlo en el garito donde comenzó todo, donde conocí a cuello de toro y me vi envuelto en la maldición del amour fou. La norma ke dice ke el marica es un animal social necesitado de estar entre iguales casi siempre se cumple.

Fui concienzudo ( de nuevo) esta vez en lo de vestirme para matar; tomé el sol por la tarde, dormí un par de horas antes de cenar , me hice limpieza de cutis….Todo por sacar lo mejor de mí…Dentro de lo posible.
Volver al lugar de los hechos tenía el regusto de lo prohibido, de pecado y sacrificio, del terreno vedado ke se cruza y activa los sensores del peligro para llenarte de adrenalina. Las piernas me hormigueaban al pisar el acelerador y había fuegos artificiales ( en mi cabeza) ke me embotaban el entendimiento.
Habían pasado dos horas de la media noche.

El local estaba más vacío ke la semana anterior y la música, pues bueno, un poco así. Me fui a la barra y me senté justo en el lugar donde lo había encontrado a él, a ver si me traía suerte.
Pedí una cerveza y crucé los dos dedos.
Pedí dos cervezas y leí una revista atrasada. No es ke entrara mucha gente ke digamos y desde luego, ninguno tenía pinta de ser él . Los camareros parecían aún más aburridos ke yo.
Al acabar la tercera cerveza tuve un leve atake de cordura ( mezclada con una incipiente borrachera, vaya por Dios) y de repente, después de tres días inmerso en la locura, pensé ke lo ke estaba haciendo no tenía sentido e incluso ke alguien lo podría calificar de desvarío neuronal.
Pedí la cuenta, rápido; tenía ke salir de allí , como si la olla se me hubiese ido en la calle, en un descuido y tuviera ke volver corriendo a recuperarla. Deprisa.
Pagué a trompicones , rápido. Me asfixiaba la vergüenza de ser consciente de mi atrevimiento y no atinaba a guardarme la cartera cuando noté una presencia entrar .
No sé como explicar esto, pero aún teniendo la cabeza agachada, lo supe.
Supe ke era kien andaba buscando.
Llámenlo intuición marikita, llámenlo olfato , llámenlo pura suerte de acertar, pero supe ke era él con un convencimiento tal ke hasta me dio palo levantar la cabeza, no fuera a ser ke èl también me reconociera, ya ves tú.
Vi sus zapatillas Adidas, veloces, dirigiéndose a la barra , deteniéndose justo a mi lado. Le escuché pedir un cubata con voz grave, musical y chuleta, inekivocamente madrileña. Kilos de pólvora estallando en mi interior antes de levantar la mirada y recorrer unos tejanos ke cubrían piernas tan rotundas como recias, una camiseta azul ke vestía un abdomen osuno y tierno, sin exageraciones, hecho de carne dura sin estridencias, suave. Una levísima barriga anunciaba años de tallas grandes. Sus brazos torneados estaban cubiertos de un fino vello negro, regular, casi peinado; en su muñeca derecha, una muñekera de correas de cuero. Las manos pekeñas, las uñas, mordidas.
Manos de niño.

Por fin reuní valor para escalar con la mirada ( de reojo) y puedo decir ke de perfil era casi casi como yo lo había imaginado…Con kince años menos…No sé si es ke no lo escuché o es ke cuello de toro no me lo especificó, pero no pensé ke fuese tan joven; veintidós como mucho. El pelo negro, brillante, ordenadamente revuelto. Pese al cuerpo hecho, pese a su pesada presencia, si mirabas a sus ojos oscuros, más allá de una nariz irregular ke le daba aire de boxeador y de la barba de tres días, veías todavía el brillo de cierta pureza e inocencia ke muchos hace tiempo perdimos, por eso es tan fácil de reconocer en otros. Los piercings no aminoraban esa imagen, al contrario; la ceja caída le daba un aire tristón y ensimismado. El conjunto tenía mucho de fascinante, con la virtud sutil e indefinible ke poseen algunos rostros a los ke nunca te cansarías de mirar.

A su lado, evidentemente, yo no tenía ni una ínfima posibilidad. Entendí de súbito, como kien entiende un puñetazo en la cara, ke siempre lo preferiría a él ( en una hipotética elección ke no se había dado), así ke la satisfacción personal de saberse mejor y actuar en consecuencia, dejaba de ser una opción.

Era….Era…¿ Cómo decirlo?…Para ke dar más vueltas….Era rematadamente guapo, mecagoenlaputa. La mezcla de hombre y niño, de cuerpo recio y rostro sin ángulos afilados lo hacían irresistible, y pese a ke esas edades ya son infancia intocable para mí, tengo ke reconocer ke por mucho ke kiera llamarlo celos, por mucho ke kiera disfrazarlo de venganza, lo ke sentía tenía un oscuro y profundo fondo sexual, ganas de follármelo sobre todas las cosas, coserlo con la lengua y dejarlo p´al arrastre, de esa manera tan animal ke me posee y ke ekivale a marcar el dominio y el territorio a base de pollazos. A mi modo, es una victoria pírrica.
A veces me asusto de lo puta ke puedo llegar a ser. Espero ke eso sea algo ke no todo el mundo sabe…
Y a veces me asombro de hasta ke punto me he acostumbrado a expresar toda clase de sentimientos y respuestas follando; se ve ke es el único lenguaje ke, de verdad, he llegado a conocer.
Pero son muy pocas veces.
La mayoría, el piloto automático animal toma las riendas, sin asombros ni sustos, por encima de mi antiguo y de mi nuevo yo. Y si cuando ya eres consciente de ke no te podrás resistir encuentras en la víctima una sonrisa de complicidad, una invitación a una charla con la mirada, entonces ya el asunto es irrefrenable.
Como en esa ocasión.

Yo le pregunté “Eres de akí? y acercó la mano amistosamente, diciendo “Hola, me llamo…..? y pronunciando el nombre , ese nombre tan poco común y extraño, tan ponzoñoso ke por las noches convertía en pesadillas mis sueños. Supe ke la suerte ( por fin) volaba a mi favor y miles de fuegos artificiales me estallaron dentro.
Sí; la suerte estaba de mi lado, aunke algún clásico griego a esa suerte la habría llamado fatalidad.

( Continuará…Con el último capítulo)

18 comentarios para “EL HUMO”

  • Elena:

    No me lo puedo creer…no puede ser…no me esperaba esto ni de coña!

  • ¿Habrá continuación de la historia? Porque me ha dejado con el alma en vilo…

  • Meg:

    Ains, si es que hasta dan ganas de llorar, jodío, cómo cuentas las cosas, cómo nos dejas con el suspense hasta el final. Qué cantidad de sentimientos mezclados, agitados, sufridos… Esto es un padecimiento, me imagino que lo tuyo tiene que ser de órdago, chiquillo, porque eso no es normal.

    Como te dije ayer, adelante. Poco a poco, pero adelante.

  • Porras… le sigo dando vueltas a esta frase: “hasta ke punto me he acostumbrado a expresar toda clase de sentimientos y respuestas follando; se ve ke es el único lenguaje ke, de verdad, he llegado a conocer”

    Y sigo dándole vueltas.

    Porque, vamos a ver… si en sus textos expresa toda clase de sentimientos y respuestas con una maestría que ya quisieran muchos por ahí, entonces… ¿cómo tiene que ser usted follando? ¡Tremendo! Me da casi miedo -y mucho morbo- pensarlo.

  • Y yo hablando el otro día del consumismo…..si es que soy lo peor.

  • Gárgamel:

    Me está dando usted un poco de miedo. Ese ansia perseguidora… Menos mal que se nota que al final le pierde a usted el corazón.

  • CARLOS B:

    Entiendo perfectamente a la Otra M, yo también he tenido momento persecución aunque por otras razones, eso si también relacionadas con el amor. Joder no se si voy a poder esperar a la conclusión, me tienen totalmente abducido.

  • Ake:

    El corazón o la bragueta nos pueden llevar a perseguir incansablemente a alguien o a perdernos nosotros mismos. Alguien dijo una vez que la pasión es la droga más fuerte que podemos encontrar.

  • Casiná:

    Buenoooooooooo, miedo me esta dando. Me reservo para el final.

  • adefesio:

    Yo también me reservo, pero no sé por qué me da que el final no me va a gustar. Lástima no poder saberlo hasta el lunes.

  • adefesio:

    Se me olvidaba la frase:

    “A su lado, evidentemente, yo no tenía ni una ínfima posibilidad. Entendí de súbito, como kien entiende un puñetazo en la cara, ke siempre lo preferiría a él ( en una hipotética elección ke no se había dado)”

    Aparte de lo que ya se imagina que habré sentido al leerla, me digo (en el hipotético caso de que la historia tenga algo de verdad): “pues cómo sería el otro, como mínimo saldrá en los anuncios…”

  • ohm:

    hasta el lunes no porfi

    no nos deje así todo el findes

  • Sra. Amparo:

    Yo también estoy deseando que llegue el último capítulo, me imagino esta historia en un corto o algo así, le pongo cara y color a todo, pero el final… ay ese final! hasta el lunes, no!

  • No si al final acabaremos llorando, ¡Que difícil es asumir ciertas cosas!, aún teniendo la evidencia y sabiendo que no podemos alterar la realidad, nos estrellamos, como las luciérnagas contra las bombillas abrasándonos

  • sindri_:

    Helado me he quedado leyendo esta cuarta parte…

  • Nyc:

    Joder, qué difícil se lo está poniendo, subiendo en cada entrega el nivel tan alto.
    Y como ya se han chivao más arriba que el lunes aparecerá el final, aprovecharé el finde para releer lo anterior y tenerlo fresquito

  • Yo me estoy haciendo unos copypastes que pa’ qué. El día que me d´un brote lo encuaderno bajo algún título sugerente tipo: LETRAS DE LA ÉLITE MURCIANA.
    Lo dicho en su día vía messenger del gmail: hagan lo necesitan hacer, no le deben nada a naide.

  • Sólo puedo decir una cosa antes de pasar a leer el final: ¡¡¡¡¡AAAAAAAAAARGH!!!!!

    No veía un cliffhanger tan bueno en tanto tiempo.

    Y jode que sea real.

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