EL MIEDO

Hoy he visto pelearse a mis padres.
Puede parecer algo ke no merece la pena ser contado más allá de la anécdota, pero en mi caso sí, porke es la primera vez en la vida ke ocurre, al menos ke yo lo vea.
No ha habido gritos, ni golpes en la mesa, ha sido civilizado, de esa manera tan característica ke tienen ellos de hacer las cosas y en la ke tan poco se parecen a mí. De pekeño, hasta llegué a pensar ke era adoptado porke era la única manera de encajar la diferencia de caracteres tan brutal.
Civilizado con lágrimas, así se podría definir la escena ke he presenciado mientras la comida se enfriaba en la mesa y yo me kedaba de invitado mudo intentando mediar ( con poco éxito ) a base de palabras ke pensaba pero ke kedaban absurdas una vez dichas. Entiendo las razones de los dos, porke tienen miedo, y en mi familia ( en eso sí ke nos parecemos) cuando tenemos miedo, mordemos.
La razón (superficial, engañosa, trampantojo) es ke kieren hacer obras en la casa ( ya no me veo diciendo “mi casa”, y “su casa” es demasiado frío). Mi madre lo tiene pensado al milímetro y su reforma exige cambiarlo todo; hacer un cuarto de baño de invitados, hacer un dormitorio de invitados, tirar la habitación donde yo pasé veintitantos años….( ¿Ké haré entonces con el montón de libros y de cosas ke aún guardo allí?) . Todas las comodidades para los invitados; la mejor orientación, donde menos ruido hay de la casa, donde más luz entra…
Mi padre kiere conservar alguna habitación de la casa; dice ke kiere tener un sitio donde haya vivido siempre, en el ke tenga recuerdos y ke se sienta como siempre se ha sentido; seguro.

Al principio no entendía la idea de mi madre; opino ke a estas alturas de su vida y de su jubilación ( rondan los setenta) ha llegado el momento de permitirse el lujo de ser egoistas, ke hagan las cosas pensando en ellos y no en los demás. Pero ha habido un momento en ke mi madre se ha puesto a llorar, y entre balbuceos, he entendido todo. Mi madre kiere una casa con todas las comodidades para los invitados … ke tengan ke cuidarla por si se pone enferma. Los cinco años de mi abuela con alzheimer la marcaron tanto ke no está dispuesta a ser una incomodidad para nadie, y kiere dejarlo todo preparado por si ella no puede opinar en un futuro; casi apostaría a ke ya ha hecho un precontrato a alguien para ke la cuide. La frialdad para plantearse lo ke está por venir me ha dejado estupefacto y yo también hubiese kerido llorar con ella, pero no he dicho nada y he esperado a estar delante de la pantalla para poder racionalizarlo y mostrar en público ( cobardemente) lo ke soy incapaz de decirles a ellos dos. Porke el miedo me puede.
Estoy tan bien con los dos, me alegra tanto llegar a casa y ke los dos me reciban con una sonrisa franca y ese cariño ke es como un sofá mullido y cálido. Me siento tan protegido en la vida si ellos están, me entiendo y los entiendo tan bien ahora ke lo daría todo por parar el tiempo y ke nos kedáramos así para siempre. No kiero ke pasen los años, no kiero ke ellos cambien, no kiero ke me falten nunca y frente a esa certeza me voy a rebelar en una lucha absurda ke lleva el subtítulo de infelicidad, porke nos hace infelices lo ke es inevitable y no sabemos aceptar. Pero es ke me niego, joder.

Me muero de miedo si no los tengo a ellos.No kiero llegar a la casa y ke no estén, no kiero echarlos de menos, no kiero ke la vida me tenga ke dar lecciones a base de sufrimiento, no kiero tener ke sentirme culpable por los besos ke no di ni por el tiempo ke no les dediké porke el miedo me paraliza y le dedico mis preocupaciones a temas tontos, a tíos ke no merecen la pena, a cuestiones sin importancia frente a lo ke importa de verdad. No kiero kedarme sin años para explicarles y agradecérselo todo, aunke yo no tenga nada para poderles agradecer y ofrecérselo. Ni soy importante, ni he hecho nada en la vida ke merezca la pena, ni tengo una posición social envidiable, ni un trabajo fetén, ni soy guapo ni especialmente inteligente, ni soy una persona ke pueda darles nietos o familia ke ellos puedan disfrutar, ni tengo dinero para poder regalarles un coche, una casa, un viaje, algo ke ellos se merezcan de verdad. Ni sikiera soy capaz de ofrecerles el tiempo y la compañía ke se merecen, ke me sobra y ke sé, tarde o temprano, me dará tantos remordimientos por no haber sabido aprovecharlo.

Cuando llego a la casa me siento tan poca cosa…Sin nada ke ofrecer…Pero no kiero preocuparles, no kiero ke me vean la cara cruzada por algún peso existencial, porke ellos ahora se merecen estar trankilos y ser moderadamente felices, se merecen verme bien y por eso me esfuerzo, en el coche de ida, en estar feliz, en ke me vean con una sonrisa. Hago igual ke cuando era pekeño, cuando dos de cada tres veces me daban una paliza al salir del cole por la importante y definitiva razón de ser marica. Por el camino, me arreglaba la ropa, intentaba ordenar los libros ke me habían roto y si había sangre o cardenales, trataba de limpiarlos para ke no se notara, pero sin ningún éxito; mi madre lo descubría y durante días una brisa de tristeza e impotencia recorría la casa; me sentía entonces tan culpable de hacerlos cargar con un hijo como yo…

De pekeño, en el cole, temía el momento en ke algún profe preguntara la profesión del padre . Lo del mío era tan poca cosa ( agricultor) frente a los auxiliares de banca, abogados, administrativos y demás. De niño se puede llegar a ser tan estúpido…Ahora ya no; todo lo ke tiene mi padre lo ha conseguido siendo honrado y trabajando como un bestia y nada me puede parecer mejor. Nunca se ha movido por avaricia, nunca ha hecho negocios ni ha trapicheado para “ganar más”, nunca ha cometido alguna ” irregularidad económica”
( ni con las multas!) por pekeña ke fuera; su lema, sin nunca decirlo y apuesto a ke ni se ha dado cuenta, siempre ha sido la honestidad ¿ Lo sabrá él? ¿Seré capaz de expresárselo algún día? Apuesto a ke no. Con lo fácil ke parece en las películas. Kizás hay ke asumir ke las relaciones con los padres siempre están llenas de preguntas ke no tendrán respuesta y palabras ke no se dirán.

En pocos años ( ¿ O han sido muchos y yo no lo he kerido ver?) los he visto hacerse pekeñitos, frágiles, con unas piernas ke no resistían el peso y se combaban, con achakes ke cada cierto tiempo nos asustan a los demás pero no parece ke a ellos, los he visto adaptarse a la época en la ke viven, ser cada vez más felices y hacer lo ke está en sus manos para hacer felices a los demás. Ya kisiera yo parecerme aunke fuese un pokito…Y pensar ke de pekeño casi me llegaba a avergonzar…A veces pienso ke no merezco nada, porke no es ke me kiero mucho, pero en estas circunstancias paralizantes en las ke no hago nada, menos me kiero aún.

Busco excusas porke no puedo verbalizar las gracias ke a ellos les diría si fuera valiente, maduro y tuviera lo ke hay ke tener. Y me conformo con escribirlas:
Gracias por darme tanto sin daros cuenta.
Gracias por enseñarme ke lo importante en la vida es la gente, y no el dinero , la codicia o las ganas de tener más.
Gracias por educarme con hechos, no con palabras.
Gracias por esa capacidad de trabajo inhumana ke nunca voy a valorar suficientemente.
Gracias por trabajar tanto por nosotros.
Gracias por vuestra moral y justicia.
Gracias por respetar tan escrupulosamente mis criterios y mis ideas.
Gracias por venir de un mundo tan pekeño y tener la mente tan abierta.
Gracias por haberme entendido, haberme aguantado, haberme perdonado siempre.
Gracias por vuestra eterna e inasekible honestidad.
Gracias por ser tan acogedores con los ke llevé un día a comer casa y por los ke nunca hicisteis preguntas raras.
Gracias por vuestra increíble educación.
Gracias por procurarme una vida de felicidad y protección mientras estuve con vosotros.
Gracias por los regalos, los libros, la libertad de poder pensar .
Gracias por el respeto, por no dudar nunca de mí.
Gracias por haber intentado cambiar y mejorar para bien mientras yo me he kedado siendo siempre el mismo.
Gracias por confiar siempre en mi palabra .

¿Seré capaz de aprovechar lo ke me keda o pasaré el tiempo escribiéndolo akí?
¿ Me servirá de excusa el miedo ke desde este mediodía no me deja ni respirar?

28 Responses to “EL MIEDO”

  1. Elena Says:

    Díselo

  2. Mike Medianoche Says:

    Cuesta mucho. Mi papá se fue pal otro barrio casi sin conocerme: sin saber de mi boca que era maricón, curró como un cabrón toda su vida, con varices en lasp iernas de tantas horas que echó de pie en la tienda de cortinas que teníamos, y murió casi fulminante al poco de jubilarse por un puto cáncer de pulmón patrocinado por Ducados.

    Dígaselo, de alguna u otra manera. Fijo que se lo agradecerán, ahora que puede.

  3. adefesio Says:

    No hay mucho que decir, además no podría, porque tengo un nudo tremendo. Sólo que ni te imaginas hasta qué punto me siento identificado.

  4. skyzos Says:

    Cuando libro en el trabajo, o el turno que tengo me lo permite, voy a comer a su casa. No por morro, sino porque así los sigo viendo, sigo sabiendo de ellos. Hace unas semanas, llegué con tiempo, me senté en el sofá del comedor y me invadió una paz que no era normal. Estaba en mi casa.

    Lo de independizarse y hacer tu propio nido es ley de vida, y no me arrepiento ni un ápice, pero supongo que esa sensación de seguridad, de estar con tus padres, tarda mucho en irse.

    No creo que nunca le digamos lo suficiente lo que los queremos y lo orgullosos que estamos de ellos.

  5. Meg Says:

    Díselo.

    Te lo digo yo con lágrimas en los ojos.

  6. coque Says:

    ese tipo de cosas no hace falta decirlas. se saben.

  7. Tader Says:

    Es cierto… no hace falta decirlas. Se saben.

    Y además es muy bonito decirlas aunque se sepan.

    Los seres humanos decimos y hacemos continuamente cosas que no son necesarias.

  8. Nyc Says:

    Con mi padre nunca pude hablar, no porque yo no quisiera, que alguna vez lo intenté, pero lo nuestro no eran universos paralelos, eran galaxias enfrentadas, hablando en dos idiomas sin lo más mínimo en común.
    Lo de mi madre era muy diferente, porque la conexión era muy cercana, pero aún así había muchas cosas de las que no hablábamos, por el miedo de ambos.
    Ahora que ya no están, procuro no pensar en todo lo que no les dije, aunque, inevitablemente, muchísimas veces me sorprendo hablando con ellos, sobre todo con mi madre, contándoles las cosas que hago, cómo me siento, que anhelo o qué me ha decepcionado.
    Quizás el miedo no le deje decírselo ahora, pero es tan hermoso todo lo que les tiene que decir que creo que merece la pena arriesgarse un poco.

  9. pe-jota Says:

    Estoy demasiado emocionado como para decir nada que fuera sensato y lógico.

  10. Fanmakimaki ファンマキマキ Says:

    hum…..cuesta si no se ha usado ese lenguaje antes

  11. pixie Says:

    Es de lo mejor que ha escrito Ud. nunca, verdaderamente emocionante. Yo también me he sentido identificado en muchos momentos, mis padres se parecen mucho a los que Ud. describe, tienen la misma edad, problemas de salud, mucho trabajo sobre sus cuerpos, mucho más deteriorados de lo que les corresponde a su edad. Yo también me debato entre pasar más tiempo con ellos o disfrutar del poco tiempo libre que tengo, a veces me da pudor contarles lo que he hecho o visto porque ellos no han podido disfrutarlo.
    Digales todo lo que siente y crea que les va a hacer sentir mejor, no les diga lo que les va a hacer sufrir.
    Bs

  12. sindri_ Says:

    ¿Y si imprimes el texto para que lo lean?

    :-)

  13. Tader Says:

    Pixie:

    Yo creo que tus papis sí que se alegrarán de que les cuentes esas cosas que no han podido hacer cuando tenian tu edad.

    Así que no te cortes…

    Y sí, creo que es uno de los textos más emotivos que he visto en Planeta Murciano. Sin desmerecer a MM, claro.

  14. Hm Says:

    Joder… me ha emocionado, sabe.. dígaselo… aunque parezaca difícil… es bueno que los sentimientos fluyan…

  15. Mr. Seco Says:

    Si nos has conmovido a nosotros ¿Como no lo van a recibir ellos bien? Lo que pasa es que nos da un no se qué el ponerse a largar un discursito peliculero… yo lo entiendo. Debo reconocer que yo lo he tenido más fácil ahora al ser padre y el acercamiento es más natural, aunque a mí en cambio se me está planteando lo contrario… dos o tres cositas que me gustaría dejar claro que no me parecieron bién en su momento y que ahora, con tanta felicidad en la familia tampoco parece que se puedan decir.

  16. pixie Says:

    Sí, claro que se alegran, pero a veces retengo el entusiasmo con el que cuento las cosas porque me da la sensación de que es como si les estuviera evidenciando, echando a la cara, todo lo que ellos se han perdido y ya no van a tener tiempo de recuperar.
    Bs

  17. Casiná Says:

    Hay cosas que se dan como sobreentendidas, que no hace falta decir, y menos a unos padres. Ellos hacen las cosas sin esperar a cambio nada, porque es lo que hay que hacer y porque el amor de los padres así los impulsa a hacerlo.

    Creo que a ellos, como a mucha otra gente que nos rodea hay que decirle las cosas, expresarles nuestros sentimientos, no dar nada por sentado, por entendido. Que el ser humano es tan fragil, tan inseguro, que no sólo necesita sentir esas cosas, además necesita escucharlo.

    Con los padres creo que siempre hay cuentas pendientes, más los de nuestra generación que siempre fueron menos expresivos que las madres, más centrados en su papel de sustento familiar echando más horas que un reloj en varios trabajos que mantuvieran a la familia medio a flote. Las madres siempre más cercanas permitían una mejor cominicación.

    Si usted siente la necesidad, digaselo ya. No espere a que sea tarde, a ese dberia haberles dicho…….. Y no sólo a ellos, a todos los que le rodean y son algo especial para usted, que si hablasemos más, y abrazásemos más……..algo mejor nos iria, no cree?. Besico.

  18. JaviMurcia Says:

    Me ha emocionado (y mucho) tu post de hoy. Dos cositas, no te infravalores tanto, y diselo, de todos modos (si no te sientes capaz de decirselo) hay muchas formas de demostrar el cariño y el respeto, y por como hablas de ellos supongo que lo habrán notado.

  19. Elena Says:

    No hay que esperar a que la gente -padres, madres, amigos/as- lo note, por qué no decir las cosas buenas? No entiendo el pudor por expresar las cosas bonitas…busca el momento y la forma y se lo sueltas.

  20. Chef Says:

    A ver, cabrón (perdona que te tutee):

    - Eres importante.
    - Has hecho muchas cosas en la vida que merecen la pena.
    - Tienes una posición social envidiable. Probablemente no vayas a los cócteles del PP en el 7 Coronas pero yo sí he ido y creo que no te pierdes nada.
    - El curro es mejorable pero es honesto y haces lo que sabes, además la gente que ha pasado por tus manos ha cambiado su vida, joder ¿qué más quieres?
    - Eres guapo (menos que yo, porque no todo el mundo se parece a Yors Cluni pero tú te pareces al malo de Supermán 2 que tampoco está mal).
    - No sé si les darás nietos, pero seguro que les das a alguien.
    - No tienes perras pero algo tendrás para hacerles algún regalico, o comprarles algo chulo cuando vas de viaje que lo pongan en el salón igual que mi abuela tiene el jarrón de cristal que le traje de Mazuria. Yo gano una pasta y no puedo comprarle a mi madre la casa que soñó en la playa, o sea que es lo que hay…
    - Lo del tiempo y la compañía, so perro, se arregla yendo más por el pueblo que no está tan lejos. ¿Recuerdas el post de la comida con tu madre? Pos eso.

    Y colorín colorado. Recuerda que ese corazón que tienes te lo amueblaron ellos.

  21. forbidden Says:

    Gracias por compartirlo conmigo. Hacía más de dos años que no me sentía tan identificado con un escrito de este blog. La última vez recuerdo que fue un escrito de la otra M. Si no fuera por las kas, hubiera creído que se trataba de un escrito mío. Enhorabuena por el arte. En cuanto al contenido, no creo que nunca sepamos decirles a la cara todo lo que pensamos de nuestros padres, por muy bonito que sea.

  22. A.B. Says:

    No me lo he leído, me lo he imprimido para leerlo con calma. En mi caso ya nos hemos dicho de todo, bueno y malo, y se queda uno muy a gusto. Luego la vida sigue, claro, pero eso queda ahí.

  23. MdeMaria Says:

    Hubiera querido decirle excactamente lo que le ha dicho el señor Chef, pero él lo ha hecho antes y mejor que yo hubiera podido hacerlo.

    Y si no consigues decirselo, escribeselo. Tiene tanto valor o incluso más las palabras escritas porque ellas si se quedan para siempre, y uno puede releerlas cuantas veces como quieras. Yo lo hice con mi abuela y me dijo que es el mejor regalo que hubiera podido hacerle, más que una casa, un coche o cualquiera cosa…

  24. Alicantino Says:

    Me ha emocionado este post, por mas que hablemos con ellos siempre queda la sensación de que jamas podremos devolverles mas del 10% de lo que ellos nos han dado.

    Un abrazo.

  25. CARLOS B Says:

    Joder vaya panzada de llorar. Esto se avisa conio!!! Y encima como llego tarde no solo me hace llorar su post sino todo lo que escriben los demas(olé Sr. Chef). Usted de verdad cree que alguien que hace expresarse asi a un entorno virtual es “poquica” cosa. Claro que es algo que nos afecta a todos. Mi caso en concreto es similar, mismo entorno social, misma aceptación, misma condición sexual (con todo lo que conlleva), pero mis padres tienen una vitalidad que vendía mi alma al diablo por tenerla cuando llegue a su edad y eso a veces lo que hace es darme tranquilidad porque me parece que todavía son fuertes. Pero hace poco en una comida de esas que me hace mi madre y me pide que le diga lo que quiero comer, mi carácter un tanto salvaje se desbocó y di una muy mala contestación. Ya en frío estuve cabilando y llegué a la conclusión, ¡Dos días despues!, de que no podia dejarlo así. Llamé a mi madre y le dije tres palabras que no se pronuncian habitualmente: Os quiero mucho. Desde el otro lado del teléfono presentí una sonrisa que no se me olvidará jamás, pero a su vez cambio de registro con una tontada porque sabe y sobreentiende que eso es así y no cambiará nunca y a la vez sabe que es muy difícil de decir, por lo qué hasta en ese momento me intentó proteger y que no lo pasase mal. Pero sé que a ella le emocionó y que desde ese día me quiere aun un poquito mas si cabe. Por eso en esa dicotomía de decir o no decir, ¿Qué tal empezar por esas pocas palabritas, o por un abrazo más fuerte de lo normal? Siempre s sus pies…

  26. Fran Loud Says:

    Díselo cuanto antes. Está bien escribirlo pero nosotros no somos los destinatarios naturales. Si te das cuenta, no te arrepentirás tanto del tiempo que no les dedicarte como de las cosas que nunca les dijiste. Te reprochas por muchos motivos absurdos no poder hacerles felices a través de elementos materiales. ¿Te das cuenta de la felicidad que les restas por no decirles en la cara todo lo que has escrito, te das cuenta de lo felices que podrías hacerles?. Tus padres no quieren coches, ni casas, ni necesariamente nietos. Quieren hijos que les quieran. Saber que lo han hecho bien, cosa evidente por lo que escribes. Has sido muy valiente en la vida para afrontar otras situaciones negativas, el amor o lo que creías amor por gente que te importaba menos nunca te ha acobardado. ¿Te vas a echar atrás ahora?. Yo creo que no. Lo que no digas o hagas quedará para siempre en el terreno de lo que ya no podrá ser. No lo permitas.

  27. equisy Says:

    Precisos, no puedo decir más.

  28. Manu Says:

    A mi padre le diagnosticaron una leucenia hace 3 años. Desde entonces vivimos en un ay!!! Miedo se tiene todos los días, nunca se está lo suficientemente tranquilo. A mi marido se le murió su madre hace poco y cuando me lo dijo se me rompió el corazón de oirle llorar por teléfono. Ahora intento cuidar mucho mi mala leche delante de ellos y tb intento hacerles ver que siempre estoy feliz y contento con la vida que me está tocando vivir. No hace falta que lo diga, actúe.

Leave a Reply