6. LUIS

3b Anteriormente en “PERDER LO GANADO”… CAPÍTULO 1:SANTI CAPÍTULO 2: ÁNGELA CAPÍTULO 3: TONI CAPÍTULO 4: MARISA CAPÍTULO 5: ROBE El devenir diario se estaba convirtiendo en un viaje en carrusel averiado que ha perdido el control y se acelera hasta salirse de los raíles, matando en cada vuelta a alguno de sus ocupantes. Ocurrían tantas cosas con tan poco tiempo para asimilarlas que era incapaz de asimilarlas en tan poco tiempo. No encuentro otra manera de describirlo sin que sea redundante. En mi empresa no había día en que no notara como el ambiente se iba enrareciendo cada vez más, a pasos agigantados. Silencios en los grupos cuando yo me acercaba, desplantes de mis jefes a los que era imposible no encontrar en cualquier ocasión ocupados , archivos que me desaparecían, compañeros que no me cogían el teléfono, proveedores que nunca estaban, personal por debajo de mi categoría que me trataba con desprecio. El día que estoy escribiendo, volvía a casa hecho una furia. De hecho, había salido antes del trabajo dándome igual las posibles consecuencias. Pero es que si me hubiera quedado, me hubiera liado a hostias y no era plan, no quería rebajarme, darles en el gusto y que me vieran perder los papeles para así tener (más) razones para el despido. Algún hijodeputa me había puesto en la pantalla del ordenador un postit con la siguiente frase: MUÈRETE, MARICÓN La planta del edificio donde estaba mi sección era amplísima, sin paredes. Allí todos nos veíamos, comentábamos y podíamos saber perfectamente que hacía cada cual en su mesa, en un ambiente distendido, relajado, “moderno” y funcional. Por incentivar la creatividad, argumentaba la junta directiva. Intento decir que no me molestaba tanto que el sitio donde trascurría el trabajo diario se convirtiera en territorio enemigo (cuando siempre había sido un lugar amigable y cordial) como que al pasar por mi mesa (porque estaba muy céntrica en un lugar de paso) a ninguno de mis “amables” compañeros se le pasó por la cabeza quitar el postit y ahorrarme el disgusto. Mierda de gente. Que los que creías gente buena, sin profundidades pero cálida y de mentalidad abierta, supuestamente progresistas, que te harían un favor sin dudarlo, que esa gente de pronto se hubieran quitado la careta hipócrita y mostraran su verdadero rostro, tan podrido como su alma, me quemaba la sangre. Aunque me lo negara, era una parte más de la rabia y el dolor con el que me fui a casa. Hubiera deseado tener una máquina del tiempo y volver atrás para decirles a la cara y de uno en uno lo falsos y rastreros que serían en el futuro. Qué asco, joder. Ni siquiera el oasis en el que se había convertido Ángela me sirvió, porque llevaba un par de días en los que no tuvimos oportunidad de coincidir a la hora del almuerzo, por cambio de turnos en su sección. nike air max 1 pas cher Eran pensamientos que me cegaban, me tenían obsesionado, intentando situar tantas piezas nuevas en un rompecabezas de la realidad que no pensaba en otra cosa. Eso explica que hasta que no estuve a dos metros no lo viera allí, en mi puerta esperando, sentado en una maleta. Era Luis. Su presencia descontextualizada de Robe me trasmitía una sensación rarísima, porque nunca hubo ocasión de encontrarme con él a solas. Me sorprendió tanto que sólo me quedaron fuerzas para abrir la boca, sin poder articular palabra. nike air max 2017 dames Rood Apuesto a que mi expresión era gilipollesca. El pelo rubio a media melena le brillaba lacio y acentuaba un habitual aspecto de púber noruego necesitado de que lo desvirgaran por detrás aunque ya tuviera más de treinta años. – Hola Ernesto. Fjällräven Kånken Classic – Ho-ho-ho-la – Te extrañará verme aquí…He venido porque tengo que pedirte un favor grandísimo. Me gustaría que le llevaras un recado a Robe. Pero no puedo hacerlo aquí, en la calle, tiene que ser en otro sitio. – Oye, Luis…He llevado un día horrible no, lo siguiente. Te aseguro que lo que menos me apetece en el mundo es tenerte que escuchar; si acabo de ese modo el día definitivamente me suicidare,- (histriónico)- no podría resistirlo, así que si me dejas pasar… – No lo hagas por mí, hazlo por Robe. Te juro que si me escuchas le harás bien. – Te pido por favor que me dejes pasar, no tengo ninguna obligación contigo y estoy cansadísimo. Y además, el que deberías hacerle bien eres tú y dejarlo tranquilo, a mi no me metas. – Me voy esta noche, puedes aplaudir si quieres. La última persona a la que veré antes de irme de esta puta ciudad de mierda eres tú, al que más conozco de todos los amigos de Robe y el único que es posible que entienda lo que trato de decir…También eres el único del que conozco su domicilio… ¿Por qué crees que vengo, si no? He tenido que recorrer media ciudad en autobús con este coñazo de maleta. Y menos mal que has llegado pronto, porque ya me veía esperando aquí cuatro putas horas. – Está bien, sube a casa. Lo hago por Robe, que quede claro. Qué difícil es esquivar las miradas cuando sólo dos personas van en ascensor y alrededor pesa el silencio. Y es que otro signo de los nuevos tiempos es que ahora mis relaciones se estaban reduciendo a una mínima expresión hecha de diálogos desesperados, confesiones vitales y desgarro continuo. Ya no bares ni copas. Ya no frivolidades y momentos intrascendentes, ya no mariconeo porque sí, ya no el disfrute de follar sin ataduras (un aspecto en concreto que me tenía desesperado). El mundo, mi mundo más cercano, estaba de luto permanente. Ni una palabra nos cruzamos hasta estar en mi salón, cuando dije: – Vamos a hacer una cosa. Tú me esperas aquí sentadito mientras me ducho, porque si no me doy una ducha no voy a ser capaz. Tardo nada, menos de diez minutos ¿Quieres algo? – No, gracias. Te espero, sí, te espero. Ducha rápida, albornoz y cerveza fresquita. adidas ultra boost uncaged uomo Me senté en el sofá frente a Luis. Si todo fuera tan efectivo y placentero como una ducha… – A ver, cuéntame el recado y espero que no te de por salir corriendo y dejarme a la mitad… – ¿Te lo ha contado? – Y aunque no lo hubiera hecho; es muy evidente que algo le pasó. -¿Cómo está? Nunca me voy a perdonar… -No, por favor, no busques mi lástima ¿Vale? No tengas el morro de encima hacerte la víctima. – No sé cómo pude irme, no me lo explico. – Pues explícaselo a Robe y deja que te diga que no me creo tu preocupación, pero esto tienes que escucharlo: ha tenido la cara destrozada, daba miedo. Ahora que empieza a remitir la hinchazón es otro aspecto, pero vaya, no da la impresión de que vaya a ser permanente …Eso sin contar la cicatriz. new balance shop firenze – ¿Qué cicatriz? – Una en la sien. Cinco puntos. – Jooooder…¡¡Le dije que nos fuéramos pero no quise hacerme caso!! – Poco se puede hacer ya al respecto. goedkoop nike air max 2016 -¡¡Eran siete, imposible que pudiéramos con todos a la vez!! Lloró, lloró como había llorado Chus en mi sofá, justo en el mismo sitio, del mismo modo estremecedor. La vida convertida en una hélice cabrona y perniciosa donde la siguiente vuelta por el mismo sitio es mucho peor. – Aunque no lo creas, me voy por Robe, porque si no me voy será imposible que me olvide y él me tiene que olvidar, por mucho que le cueste me tiene que olvidar porque se acabó el hacernos daño, no podemos seguir de este modo. Que sepas que es él siempre el que me llama, el que me busca después de meses sin verle, y yo nunca he sabido decirle que no, mierda. Angel Pagan Jersey Lo mejor es poner tierra de por medio y que no nos veamos nunca más. – Estoy de acuerdo ¿Y tienes algún sitio donde ir? – Iré a ver a mis padres y luego ellos me llevaran a la clínica. – ¿Qué clínica? ¿Estás bien? – Estoy bien, relativamente. Voy a una clínica de reorientación sexual. La confesión fue como encender la mecha de un depósito de dinamita que llevaba días esperando explotar. kanken baratas Me levanté del sillón dando gritos: – ¡¿Qué coño le está pasando a todo el mundo??! ¿¡Os habéis vuelto todos locos!? – No hace falta que me grites. – Es que…Es que es superior a mis fuerzas ¿Cómo te han podido convencer de que es una enfermedad y se cura? Que lo piense el ciudadano medio de este país, vale, ¿Pero un marica? ¿Tú? No lo entiendo ¿Cómo se puede asumir que te van a destrozar la mente?- me apreté el dedo índice en la sien- Es con lo que pensamos, las neuronas, a ver qué vas a hacer sin ellas. Y encima te presentas voluntario y tan feliz. – No tengo otra elección. Estoy sin trabajo, mi curriculum ya está marcado y mis padres me ayudarán sólo si accedo a la terapia. – Nunca nos hemos llevado especialmente bien, pero escucha lo que te digo; ni a ti ni a mi peor enemigo le desearía lo que vas a hacer. – Te repito que sólo me quitarán la marca del curriculum si hago la terapia, si no la hago nunca volveré a trabajar. – ¿Y piensas que te dará alguien trabajo con el cerebro frito? Piénsalo. – Estoy harto de ser marica, sólo me ha servido para sufrir y hacerle daño a Robe. No sé porqué no tendría que intentarlo, tener una nueva oportunidad para empezar desde cero. Asics Pas Cher Site Officiel – ¡Porque es una mentira cochina! ¿No te das cuenta? No funciona; ni tú, ni yo ni nadie conoce a alguien que se haya curado.

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  • Es otra asquerosa manera de sacarnos de la circulación. Una vez que te has quedado tonto, ya pueden hacer contigo lo que quieran. No tienen ni la más mínima intención de salvarte de nada. – ¿Y qué? Mis padres estarán allí para apoyarme. Después de no sé cuantos años, mi madre es capaz de decirme palabras cariñosas, aunque sólo fuera por eso…De todas maneras las leyes, la gente, el gobierno que, por cierto, mis padres votaron, todo está apretándonos tanto el cuello que no vamos a tener otra salida si queremos respirar. O eso o salir del país. new balance shop firenze – Te engañas… – Tú sí que te estás engañando si piensas que podrás seguir fuera del armario por mucho tiempo y dando lecciones de moralidad. Y a mí… ¿De qué me sirve tener la cabeza bien si todo es una mierda? ¿Para darme cuenta de que todo es una mierda? Nunca, nunca volveré a pasar lo de la otra tarde con Robe, no quiero vivir algo parecido en mi vida. De nuevo se rompió entre lágrimas. Nos separaba metro y medio pero estaba paralizado, el resquemor no me dejaba traspasar la barrera e ir más allá del papel que yo mismo me había adjudicado; ser testigo, pero no parte. Cuando se hubo calmado, quise ser un poco más constructivo. – ¿Sabes? Últimamente me ha dado por pensar que si hace tres años, hace sólo tres años, nos cuentan lo que nos iba a pasar, nadie lo hubiera creído ni hubieran hecho nada al respecto. Han ido quitándonos cosas poco a poco, paulatinamente, con pequeñas variaciones que parecían no tener importancia pero la tenían, joder si la tenían. Solde adidas superstar Ha sido como un juego de fichas de dominó, en el que una pieza golpea a otra para tirarla. Aparentemente no es nada, pero al acabar, todas las piezas están en el suelo, y así en dos años nos lo han quitado todo delante de nuestras narices y lo hemos permitido…A ti en unos días, te van a robar hasta el raciocinio. fjällräven kånken Laptop 13 Lo peor es que no me extraña; el gobierno ha hecho tanta publicidad, ha montado tantas clínicas y se lo ha tomado tan a pecho que supongo que muchas lesbianas y maricas lo encontrarán irresistible. El discreto encanto de la reorientación sexual, hay que joderse. – No tengo elección, no te das cuenta ¿Quién me ayuda si no lo hago? ¿Quién me va a dar trabajo ¿Tú? No, no tengo elección. – ¡Si la tienes! Siempre la tenemos, no te quepa duda. Y desde luego, si hay que perder algo, lo que sea antes que la dignidad. -Grandes palabras pero están huecas, vacías. Ni me dan de comer, ni la tranquilidad, ni una vida digna, que es de lo que hablamos ¿No? – No; hablamos de que cuando te quede poco de vida te puedas mirar al espejo sin morirte de la vergüenza ni del asco porque has traicionado todo lo que eras, de eso hablamos. – No quiero seguir con este tema, no vine aquí por eso. – ¿Y entonces a qué? – Pídele a Robe que no me busque. He bloqueado su número de telefóno y no pienso contestar a correos suyos, así que es posible que cuando haya pasado un tiempo sin saber de mí, decida buscarme.

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  • No es posible, lo conozco y seguro que lo hará. Es capaz de venir a la ciuad de mis padres pensando que ellos me secuestraron o algo por el estilo. Huston Street Jersey Dile que no necesito que me rescate un príncipe, dile que se olvide de una puta vez, cuéntale una mentira, no sé, que me viste y que me reí de él, que estaba dándome el lote con otro tío…¡¡Lo que quieras!!Pero no dejes que me busque más, por favor, no dejes que se haga más daño… Y ahí, sí. Ahí he de reconocer que sentí que Luis amaba a Robe, que sus palabras estaban tan llenas de amor verdadero como de dolor lacerante y que eran profunda, intensamente sinceras. Canotta Houston Rockets Fue como si todo lo amargo de ese día se me subiera a la boca y lo estuviese saboreando, de golpe. Me hubiera gustado odiarlo, hacerle patente el desprecio, pero en ese momento fui incapaz. Mi tono se hizo mucho más comprensivo y amigable. – Está bien; vete tranquilo que me encargaré de que no te busque. Nike Air Max 2015 damskie – ¿Sabes? No me importa lo que pienses; a Robe lo he querido como a nadie y no creo que pueda encontrar a alguien a quién querer de la misma manera ni por asomo.

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  • Mi vida ya es un fracaso, porque nadie, nadie jamás estará a la altura. Y esa, tampoco me vas a creer, es la razón más importante por la que iré a la clínica de reorientación.

    4 comentarios para “6. LUIS”

    • ¡La Virgen! Un par de semanas despistado del mundoblog y voy y me pierdo el regreso triunfal de Planeta Murciano, y con serial para más inri! Este fin de semana tengo puente, así que pienso ponerme a leer y comentar desde el principio ;-)

    • axo:

      Mare mía como se está poniendo la cosa….Susto o mueLte!…

    • SUPAKI:

      Hostiaaaaaaaa, qué capítulo más cañero….joder, a ver el siguiente… me he quedado un poco pillao tras su lectura, menos mal que ya está colgado el séptimo.

    • Supako:

      El del comentario anterior era yo, jejejeje, lamento la confusión en la autoría.

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